La soledad del profesor de Religin

Con el inicio del curso escolar vuelven los problemas relacionados con la asignatura de Religin y los derechos laborales del profesorado de esta materia en los centros pblicos. La legislacin espaola concede a las diversas comunidades autnomas un amplio margen que ha dejado a esta materia al vaivn del cambio poltico. El encuentro del responsable de la Conferencia Episcopal, Casimiro Llorente, con el ministro ngel Gabilondo en la primavera pasada fij algunos criterios que an no han tenido resultados prcticos. Continan las arbitrariedades en algunas delegaciones provinciales en temas de horas, as como en algunos claustros con respecto a los horarios y ante las quejas masivas de los sindicatos que luchan por un lugar digno del profesor de Religin ante la Ley y en el claustro.

Un repaso a las legislaciones europeas en este sentido nos ofrece un panorama bien distinto. En otros pases, la asignatura es equiparada a otras materias, mantenindose la libre eleccin. No sucede as en Espaa, en donde el profesorado es ninguneado cada vez ms, donde las oportunidades para la libre eleccin encuentran dificultades tcnicas y administrativas en la prctica y en donde se asiste a un progresivo desmantelamiento de este derecho de los padres a elegir la asignatura para sus hijos. Algunas Comunidades Autnomas, como es el caso de Madrid, Andaluca y el Pas Vasco, tienen que luchar casi a diario por el reconocimiento de este derecho. En esta situacin jurdica, el desamparo del profesorado es cada vez mayor y urge una poltica de consenso para que se salvaguarde uno de los derechos fundamentales.

Pero tambin tiene mucho que decir la Iglesia, que ha de mostrar un apoyo explcito al colectivo al que han confiado la misin. No se puede quedar todo en una expedicin de idoneidad y un nombramiento, sino tambin en la defensa legal de un colectivo cada da ms solo.

Publicado en el n 2.720 de Vida Nueva (del 11 al 17 de septiembre de 2010).